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miércoles, 15 de agosto de 2018

El columpio

No sé por qué te quiero, será que tengo alma de bolero.
Esa canción sonaba incansablemente en su cabeza. Y esa misma pregunta resonaba a la vez que la voz de Ana Belén sabiendo que no había respuesta posible.

Le quería. Aun sabiendo que él no sentía lo mismo. Aun sabiendo que la utilizaba sólo cuando no había nada mejor que hacer. Para sentirse importante y arropado. Pero no podía evitar quererle.
Mientras se preguntaba una y otra vez lo mismo recordaba el día que todo empezó.

Una casa vieja, medio destartalada. Un jardín con jazmines. Y un columpio. Ese maldito columpio que se volvió tan importante para ella.

La imagen bucólica la llevó a sentarse en el columpio y entre subida y bajada apareció él abrazándola por la espalda. Entonces se giró para mirarlo y la besó. En ese mismo momento supo que ya no habría escapatoria.


Ese maldito columpio. Cualquier maldito columpio. La transportaba al momento en el que empezó a enamorarse de él. La llevaba al principio de su final.

martes, 12 de junio de 2018

DANDO PASO A LA CORDURA


-Tú quieres volver a verme vestido de bombera.

Con esas palabras empezó su historia. Se conocían desde hacía un par de años, pero la vida se había empeñado en acercarlos desde el mismo momento en el que nacieron. Habían compartido momentos únicos sin saber quién era la persona que estaba a su lado.

Esa noche, mientras esperaban el fin de fiestas de su pequeño pueblo, Claudia sostenía una peluca que uno de sus mejores amigos se había quitado para subir al escenario sin parecer demasiado ridículo. Ir vestido con un diminuto traje de lentejuelas ya era suficientemente llamativo como para acompañarlo también por una peluca rubia y una flor roja.

Claudia se empezaba a aburrir de ser el perchero de Stan y, sintiéndose observada por quien ocupaba un par de filas anteriores le dijo mientras intentaba colocar la peluca en su cabeza:
-Ahí queda muy bien -y le sacaba la lengua.

Su respuesta la dejó desarmada. Intentaba recordar en qué momento lo había visto disfrazado de bombera, pero esa imagen no volvía a su cabeza y, tras devolver su brazo izquierdo a su posición inicial le preguntó a una de sus mejores amigas:

-¿Cuándo he visto yo a esté vestido de bombera?

miércoles, 21 de junio de 2017

jueves, 23 de marzo de 2017

martes, 14 de febrero de 2017

GANAR LA GUERRA

Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento pensó que la lucha no había merecido la pena y sin saber de dónde sacó una pistola y se quitó la vida.

Mejor él que sus enemigos, pensó mientras disparaba, arrebatándoles la satisfacción de acabar con él.


jueves, 29 de diciembre de 2016

domingo, 29 de noviembre de 2015

CUENTOS O MIRADAS

"No busco a alguien que me cuente cuentos.
Quiero a alguien que me secuestre la mirada."
Dijo mientras se perdía en sus ojos y desaparecía cuanto les rodeaba.

martes, 14 de julio de 2015

REALIDAD

Cuando te das de bruces con la realidad, ¿qué puedes hacer más que asumirla y aprender a vivir con ella? 

Por eso te aconsejo, no dependas nunca de nadie más que de ti mismo, las personas son pasajeras y quien hoy está a tu lado mañana puede estar bien lejos, confía y da todo lo que quieras a los demás, pero, nunca, esperas de ellos lo mismo que has dado tú.

El que espera desespera y no obtiene recompensa, siempre hay que dar sin esperar nada a cambio, así la vida será un poquito más fácil.

jueves, 7 de mayo de 2015

CARTA SIN DESTINO

Sé que perdí mi oportunidad y que los trenes sólo pasan una vez en la vida, pero quedarme esto dentro me está haciendo más daño que cualquier otra cosa.

Me arrepiento, es lo único que puedo decir. Me arrepiento de mirarte de lejos sin acercarme a ti, de no quedarme contigo cuando te acercaste tú, de quitarte a otras de encima evidenciando que podía sentir algo y de echarme tierra encima cuando tú intentabas ser simpático.

De no pedirte el teléfono, el email, el facebook o cualquier otra forma de mantener el contacto. Y de pasar las horas muertas mirando las fotos que tenemos juntos.

Sé que ya no soluciono nada, que seguramente no nos volveremos a ver, y que si eso pasa, que si por alguna casualidad del destino nos volvemos a encontrar, probablemente tú no te acordarás de mí, pero yo, ahora mismo, necesito decirte que no te saco de mi cabeza y que me arrepiento de ser tan insegura.


Ojalá los trenes volvieran a pasar.

miércoles, 15 de abril de 2015

CERCA

Un leve tirón del brazo y estaban frente a frente.
Se miraban, se olían, se acercaban sin darse a penas cuenta.
Hasta que sólo unos milímetros les separaban.
Ella cerro los ojos, esperando lo que iba a suceder.
Y el despertador los sacó de sus sueños

jueves, 12 de febrero de 2015

LA EXCEPCIÓN QUE CUMPLE LA NORMA

-¿Imaginabas que estaríamos así?

-No. Nunca lo hubiera pensado.

-¿Por qué?

-Porque es como intentar juntar el agua y el aceite; podrán compartir espacio, pero nunca llegarán a tocarse. Aunque a veces hay una pequeña gota de aceite que lucha contra su destino y consigue hundirse en el fondo del vaso mezclándose con el agua. Eso somos tú y yo, esa excepción que cumple la norma. Porque hay un dicho que dice que los polos opuestos se atraen, no creo que sea verdad, pero tú me complementas.


martes, 23 de septiembre de 2014

LA VIDA CAMBIA

Es curioso como una palabra puede cambiar tu vida en un instante.

Aquel “Hola” de David removió el mundo de Belén como nunca nada antes lo había hecho.

Se conocieron el primer día de instituto, ambos fueron la primera persona que se cruzó el otro. Ese día comenzaban una nueva etapa y, con el temor propio e cualquier comienzo, sintieron que podían confiar el uno en el otro.

Y no se equivocaron, David y Belén fueron, el uno para el otro, el primer amigo que hicieron en el centro. Se contaban sus planes, alegrías, sufrimientos e, incluso, amoríos. Eran un hombro sobre el que llorar y la mejor compañía posible en los momentos de alegría, pero toda etapa tiene su fin. El ciclo debe continuar y ellos emprenderían nuevos caminos. Debían seguir madurando, adquiriendo experiencias que les convirtieran en los adultos que son hoy, y esos caminos divergían sin remedio.

Durante años vivieron sin saber el uno del otro, al comienzo de su distanciamiento se cruzaron un par de veces por la calle, pero se limitaron a hacerse un leve movimiento de cabeza, ya no compartían su tiempo.

Hasta que un día se encontraron en una cafetería. Belén iba con sus compañeros de trabajo y, casualidades de la vida, David era a migo de ellos desde sus años universitarios.


Cuando sus miradas se cruzaron una sonrisa se dibujo en sus caras y de la boda de David se desprendió un eufórico “Hola” acompañado de dos besos para Belén. En ese justo momento el mundo se paró para ambos y, aún hoy, sigue parado.

martes, 2 de septiembre de 2014

TARDES DE VERANO

Una tarde de domingo un grupo de amigos, que sólo lograba reunirse al completo en verano, puesto que cada uno había tomado caminos  diferentes al comenzar a trabajar, pero todos se negaban a dejar morir esa amistad que fraguaron en sus años de instituto, mientras el mundo les decía que no duraría eternamente, que cuando se alejaran unos de otros la amistad llegaría a su fin, decidieron pasarla junto. Ellos consiguieron que no fuera así, que el mundo se equivocara y esa amistad nunca muriera.

Esa tarde decidieron salir a pasear con el barco, como único testigo de sus conversaciones la luz del sol que brillaba con fuerza en el cielo azul. Mientras la tierra firme se hacía cada vez más pequeña la creatividad de la pandilla iba creciendo y sus conversaciones variaban de la cotidianidad de sus vidas, con sus trabajos y vida diaria bien explicado anteriormente, a lo que les gustaría llegar a hacer alguna vez en la vida.

Se imaginaron surcando los mares con ese mismo barco en el que estaban ahora. Que recorrerían el mundo en 360 días como Willy Fog en la gran historia que acompañó a sus sueños de infancia. Que perseguirían sus sueños sin ningún temor y así el aburrido contable de una importante multinacional podría dedicarse a escribir las novelas que siempre soñó editar, el ama de casa cargada de niños de los que no se arrepentía ni lo más mínimo lograría ser una gran actriz de Hollywood. O el solterón del grupo, que dejó escapar al amor de su vida por creer que ella merecía algo mejor, se impediría a sí mismo dejarla marchar aquella lluviosa tarde de enero sin su compañía.


Las tarde de verano, entre amigos, siempre les hacían soñar.

lunes, 18 de agosto de 2014

DESPEDIDA ANUNCIADA

El bip-bip del whatsapp la despertó un día más y tras leer todos los mensajes de buenos días que había recibido decidió que hoy les iba a contestar.
“Buenos días chicos. ¿Os apetece un café? ¡Invito yo!”

Ante este ofrecimiento sus amigos no lo dudaron ni un segundo y el móvil de Cristina se inundó de mensajes afirmativos. Ninguno de sus amigos iba a rechazar una invitación, aunque fuera a un simple café.

Saltó de la cama y llamó enseguida al bar de siempre para pedir que les guardaran su mesa de siempre, quería que todo fuera como de costumbre. Que sus amigos no tuvieran la menor sospecha de lo que les esperaba esa mañana.

A las 9:30 estaban todos en el bar con su café delante y preguntándose dónde estaría Cristina que aún no había llegado, además, si ella había propuesto ir a tomar café no era comprensible que no apareciera.

De nuevo el bip de los móviles hizo su aparición y todos los integrantes de la mesa miraron sus móviles. Acababa de llegarles un mensaje de Cristina, bueno, en este caso era un vídeo. Luis fue el primero en abrir el mensaje y comprobó que era un vídeo que había grabado y enviado Cristina. A todos les llamó la atención. Cristina no solía mandar vídeos al grupo, ahora que lo pensaban detenidamente, Cristina llevaba bastante tiempo sin hablar por el grupo. No solía dar los buenos días ni reír los chistes diarios que se recibían. Ahora que lo pensaban creían que sólo usaba el grupo para decir que asistiría a algún evento que se comentará por él, una cena, un cumpleaños, una excursión, etc. pero nunca daba señales de vida si el plan no le interesaba. ¿Para qué habría mandado un vídeo en el que se la veía a ella?

Al final decidieron que para salir de dudas lo mejor sería darle al play y descubrir que pretendía Cristina con este mensaje que estaba creando tantas dudas entre ellos.

El grupo se arremolino en torno a Luis y éste le dio al play. Cristina empezó a hablar desde el teléfono de su amigo.

“Hola chicos. Seguro que os estáis preguntando dónde estoy metida. Lo cierto es que no voy a llegar a tiempo al café, tampoco sé si llegaré a tiempo a ningún otro café con vosotros. Os mando este vídeo para despedirme de vosotros. Quizás en algún momento os hayáis dado cuenta de que llevo un tiempo sin hablar por aquí. Lo cierto es que no hablaba porque no tenía a nadie que me escuchara y no intentéis llevarme la contraria. Hace meses que no estoy bien, estoy perdida en una depresión creciente de la que ninguno de vosotros se ha dado cuenta hasta ahora mismo, y sólo porque os lo acabo de decir. Vuestras vidas están resueltas y encauzadas hacía algún fin, en cambio la mía no parece ir a ningún sitio. He esperado durante meses que mis amigos me dijeran algo alentador y que volviera a sonreír como lo hacía antes, pero vosotros nunca habéis mirado al asiento de al lado. Intentaba, por lo visto muy bien, aparentar que todo estaba bien y que no había cambiado nada en mi vida, pero lo cierto es que era sólo una fachada que construí bastante bien. Hoy quiero despedirme de vosotros, desearos que seáis felices y que nunca os veáis en esta situación. A mí, personalmente, la situación me ha podido y no he conseguido vencerla.
Por el café estad tranquilos que ya lo pagué yo antes de irme. Y nada más, sólo deciros que hasta siempre.”

Todo el grupo se empezó a preguntar de qué estaba hablando Cristina, nunca imaginaron que se sintiera así y al comprobar que tras mandar el vídeo no se había vuelto a conectar empezaron a imaginarse lo peor. Todas las películas daban una imagen muy clara de lo que pasaba después de un mensaje como este, puede que Cristina hubiera decidido dar fin a su vida.

La llamaron por teléfono, pero sólo consiguieron contactar con la vocecilla de pito que les decía:
-El número al que llama está apagado o fuera de servicio en este momento.

Tal y como se presentaban las cosas, las peores sospechas de todos se iban haciendo cada vez más palpables.

Mientras tanto Cristina sonreía imaginando la reacción de sus amigos. Por fin había llevado a cabo su venganza y ahora se encaminaba a una nueva vida.

lunes, 27 de agosto de 2012

Cada dos minutos


El verano llegaba a su fin y María no había sabido nada de Pedro desde que se despidieron una lluviosa tarde de junio. Era inusual que en aquella isla lloviera, y más aún en junio, parecía que el tiempo estaba anunciándoles como iban a sucedes las cosas de aquí en adelante, esa fue la última vez que se vieron.

Llevaban dos años juntos, a pesar de ser cada uno de una punta del país el destino les había hecho coincidir durante un tiempo en el mismo punto, poco después estaban juntos, sólo tuvieron que conocerse de verdad para saber que eran lo que el otro estaba buscando.

Al empezar junio sabían que tendrían que empezar a replantearse las cosas, acababan la universidad y lo más normal es que cada uno volviera a su casa para empezar a forjarse una nueva vida.

Durante el año anterior Pedro le había insistido repetidas veces en irse a vivir juntos, cosa que María que rehusaba por el momento, pero sabiendo que algún día sería lo que harían; nada le hacía sospechar que cuando ella le propusiera a Pedro irse a Madrid juntos a empezar los dos de cero obtendría silencios como respuesta.

La noche anterior a volver a casa de unas mini vacaciones juntos ella se lo soltó de golpe:

-    Pedro, he estado pensando… ¿y si nos vamos a Madrid a vivir juntos? Así los dos estaríamos en igualdad de condiciones, ni yo te adosaría a mis amigos y ni tú a los tuyos. Empezaríamos los dos de cero, juntos.

Pedro se limitó a mirarla y besarle la frente.

A la mañana siguiente salieron dos vuelos, María volvió a casa y Pedro fue a la suya. En el aeropuerto se despidieron y se dijeron que hablarían durante el verano de los planes que propuso María, Pedro le prometió que se lo pensaría.

Pero el verano estaba llegando a su fin y María no había vuelto a hablar con Pedro desde aquella mañana en el aeropuerto. Cada dos minutos recordaba la escena, se veía a ella contándole a su novio sus planes de futuro y a él callado observándola. Cada dos minutos.

Cada dos minutos encontraba nuevas señales que le hacían ver que aquella relación debió acabar en ese mismo momento y no alargar la agonía tres meses, nadie merece eso.

En ese preciso momento un taxi paraba en la puerta de la casa familiar de Pedro y María se bajaba de él bajo la atónita mirada de Pedro que llegaba justo en ese momento.

-    He venido a decirte que esto no puede seguir. Llevamos tres meses sin vernos, sin hablarnos y, seguramente, sin echarnos de menos. Cuando te llamo no contestas, cuando llamas tú soy yo la que no lo hace. Así que he venido para decirte adiós, no debemos hacernos más daño. Sé feliz, yo haré lo mismo. Me lo he ganado.


sábado, 24 de diciembre de 2011

ESTA MAÑANA

Cuando lo vió fue como si el mundo se parara de repente, sus amigas desaraparecieron de su lado y a lo largo del vestíbulo sólo estaban ellos dos mirándose sin pestañar desde extremos opuestos.
Hacía diez años que se habían visto en aquel mismo sitio. Ella había ido a pasar un fin de semana con sus amigas para celebrar que empeceban una nueva vida y él… nunca le dijo cual era su excusa para estar allí.
Aquel fin de semana fue inolvidable, desde que se cruzaron en el pasillo de sus habitaciones no se separarón hasta el momento de su despedida; una despedida que dejaron abierta, pues nunca se dijeron adiós simplemente esperaron que el destino volviera a unir sus caminos.
Durante estos diez años ella había revivido mentalmente aquellos días millones de veces, era su medio de escape a la monotonía de su vida, la única locura cometida en 28 años. Siempre la hija perfecta, la alumna perfecta, la típica persona que nunca había roto un plato en su vida, a excepción de aquel fin de semana en el que decidió romperlos todos.
Se acercarón el uno al otro lentamente, temiendo que si se tocaban el espejismo desapareciera. Cuando al fin estaban los dos juntos en el centro del vestíbulo, bajo la inmensa lámpara de araña del hotel, él, seguidor de las películas de Richard Gere, la besó apasionadamente y le dijo:
-No te vuelvas a marchar.